Durante años, los científicos han estado desconcertados sobre el origen del complejo King’s Trough (KTC), una vasta red de fosas y cuencas que se extiende a lo largo de 500 kilómetros a lo largo del fondo marino del Atlántico, lo que le valió el sobrenombre de “el Gran Cañón del Atlántico”. Un nuevo estudio, dirigido por investigadores del Centro GEOMAR Helmholtz de Investigación Oceánica en Alemania, finalmente revela las fuerzas colosales detrás de su formación.
El rompecabezas de una falla submarina
El KTC no es sólo una característica geológica aleatoria. Su enorme tamaño exigía una explicación: ¿era simplemente el resultado de la separación del fondo del océano? Resulta que la respuesta tiene muchos más matices. Los investigadores descubrieron que la creación del KTC implicó una combinación única de debilitamiento por el calor de las profundidades de la Tierra y una inmensa presión de un límite de placas ahora desaparecido.
Calor, presión y una línea de falla errante
El hallazgo clave del estudio es que el KTC se formó hace entre 37 y 24 millones de años cuando un límite de placa temporal se cruzó con una penacho del manto existente: un afloramiento de roca anormalmente caliente desde las profundidades de la Tierra. Esta columna efectivamente “suavizó” el fondo marino, facilitando que el límite de la placa lo fracturara.
Why this matters: Plate boundaries are where continents drift and earthquakes happen. Pero esta no era una zona típica de expansión del fondo marino como la Cordillera del Atlántico Medio. En cambio, fue un evento de corta duración en el que el límite se estiró y agrietó la corteza antes de seguir adelante. El calor de la columna guió el camino del límite, determinando dónde tomaría forma el KTC.
Mapeo del cañón y datación de sus rocas
Para llegar a estas conclusiones, el equipo utilizó un sonar de alta resolución para mapear el KTC en detalle. También recolectaron muestras de rocas volcánicas, revelando sus edades y orígenes químicos. Esto confirmó que la zona de fractura estuvo activa en este lugar durante un tiempo limitado antes de que el límite de la placa se desplazara hacia el sur, hacia la moderna región de las Azores, poniendo fin a la formación del KTC.
¿Un análogo viviente en las Azores?
Sorprendentemente, los investigadores creen que la columna del manto responsable del KTC fue una rama temprana de la columna de las Azores, que todavía está activa en la actualidad. El Terceira Rift en la región de Azores muestra estructuras similares en forma de trinchera, lo que sugiere que puede ser un análogo moderno del KTC.
Esto es importante porque: brinda a los científicos una rara oportunidad de observar cómo se forman estos enormes cañones submarinos en tiempo real y cómo están influenciados tanto por las fuerzas tectónicas como por el calor de las profundidades de la Tierra.
“Los grandes canales submarinos, parecidos a cañones submarinos, son todavía características poco conocidas del fondo del océano”, escriben los investigadores, destacando la necesidad de seguir estudiando estas complejas formaciones geológicas.
La historia del KTC es un testimonio de los procesos dinámicos, a menudo ocultos, que dan forma al fondo marino de nuestro planeta. Combinando cartografía de alta tecnología con análisis geoquímicos, los científicos finalmente están desentrañando los misterios detrás de esta maravilla submarina.

























