Louis E. Brus, el químico cuyo innovador trabajo con nanocristales, conocidos como puntos cuánticos, revolucionó la ciencia de los materiales y le valió el Premio Nobel de Química 2023, falleció el 11 de enero en su casa de Nueva York. Tenía 82 años y sucumbió a complicaciones del síndrome mielodisplásico, un cáncer de médula ósea.
El descubrimiento que iluminó la nanotecnología
El descubrimiento fundamental del Dr. Brus se produjo en 1983, mientras estaba en los Laboratorios Bell. Observó que los cristales extremadamente pequeños de sulfuro de cadmio (de sólo unos pocos miles de átomos de ancho) presentaban una propiedad única: absorbían y emitían luz en función de su tamaño. Los cristales más grandes brillaban en rojo, mientras que los más pequeños brillaban en azul. Este comportamiento óptico dependiente del tamaño, ahora conocido como puntos cuánticos, cambió fundamentalmente la comprensión en el campo.
Esta fue una de las primeras demostraciones de que las características físicas de un material podían venir dictadas por su tamaño y no por su composición. Antes de esto, la suposición predominante era que el comportamiento de un material estaba determinado por de qué estaba hecho, no por cuán grande era. El trabajo de Brus demostró que eso no siempre fue así en la nanoescala.
De la ciencia básica al impacto global
Los puntos cuánticos son ahora omnipresentes en la tecnología moderna. Potencian los colores vivos de los televisores QLED, mejoran las imágenes médicas e incluso se exploran para su uso en células solares. Brus compartió el Premio Nobel de 2023 con Moungi Bawendi y Aleksey Yekimov, quienes perfeccionaron aún más la tecnología de puntos cuánticos hasta convertirla en los materiales altamente eficientes y estables que se utilizan en la actualidad.
Las implicaciones del descubrimiento del Dr. Brus se extienden mucho más allá de la electrónica de consumo. Los nanomateriales ahora están diseñados para la administración selectiva de fármacos, sensores avanzados y muchas otras aplicaciones. La investigación fundamental de Brus sentó las bases de todo este campo.
El fallecimiento del Dr. Brus marca la pérdida de un verdadero pionero cuyo trabajo cambió la forma en que entendemos y manipulamos la materia en su nivel más fundamental. Su legado seguirá iluminando el futuro de la nanotecnología.























