Los fragmentos de una pequeña arma de fuego de bronce descubierta en Brandeburgo, Alemania, pueden representar el arma de pólvora portátil más antigua conocida en Europa, posiblemente datando de 1390. Este descubrimiento es casi una década anterior al ejemplo más antiguo previamente reconocido, el rifle Tannenberg (1399).
El cañón de mano Kletzke: detalles del descubrimiento
El artefacto, que mide aproximadamente 2 pulgadas de largo, fue desenterrado en 2023 por el conservacionista voluntario del patrimonio Matthias Dasse durante un estudio cerca del castillo de Kletzke. La identificación posterior por parte de Gordon Thalmann confirmó que los fragmentos eran un cañón de una de las primeras armas de fuego. Los investigadores lo han denominado “Kletzker Handrohr” o “cañón de mano Kletzke”, lo que sugiere una posible conexión con el asedio del castillo en 1390.
Contexto histórico: la guerra en el Brandeburgo de la Baja Edad Media
El castillo de Kletzke fue escenario de un conflicto regional en 1390, cuando los duques lideraron 1.100 tropas contra la familia von Quitzow, que controlaba la fortaleza. Los defensores repelieron con éxito el ataque, como documenta el monje franciscano Detmar de Lübeck. Este asedio proporciona un contexto plausible para la presencia del arma de fuego: pudo haber sido utilizada por atacantes o defensores.
La importancia de este hallazgo radica en su rareza. Los relatos escritos sugieren que las armas de fuego estaban surgiendo en las guerras medievales tardías, pero la evidencia física de este período temprano es escasa. Si se confirma, el cañón de mano Kletzke ofrecería una visión poco común de la transición de las armas tradicionales a la guerra basada en pólvora.
Orígenes e implicaciones
El origen del artefacto es incierto; Christof Krauskopf, jefe de la Oficina Estatal de Gestión del Patrimonio de Brandeburgo, sugiere que pudo haber sido traído a la región por fuerzas externas, en lugar de ser producido localmente. Esto plantea dudas sobre la difusión de la tecnología de la pólvora en Europa durante el siglo XIV.
El descubrimiento subraya que las armas de fuego no fueron necesariamente una invención repentina, sino más bien una introducción gradual en las tácticas militares existentes.
El cañón de mano Kletzke representa un vínculo tangible con un momento crucial en la historia militar, arrojando luz sobre las primeras etapas del armamento de pólvora.






















