Una mancha solar emergida recientemente, designada región 4366, ha desatado una andanada de poderosas erupciones solares en las últimas 24 horas, incluido el estallido más fuerte en años. El evento plantea la posibilidad de una mayor visibilidad de las auroras en latitudes más bajas, aunque el impacto exacto sigue siendo incierto.
Crecimiento rápido y actividad intensa
La mancha solar 4366 apareció repentinamente y ha crecido rápidamente, abarcando ahora aproximadamente la mitad del tamaño de la mancha solar responsable del catastrófico evento Carrington de 1859, la tormenta geomagnética más poderosa de la historia registrada. Entre el domingo y el lunes (1 y 2 de febrero), la región disparó más de 20 bengalas, incluidas al menos 23 bengalas de clase M y cuatro de clase X, el tipo más potente.
El pico se produjo alrededor de las 6:57 p.m. EST del domingo con una llamarada X8.1, la más fuerte desde octubre de 2024, cuando el sol produjo una llamarada X9.0. Esto provocó inmediatamente apagones de radio en el Pacífico Sur y lanzó una eyección de masa coronal (CME) hacia la Tierra.
Casi accidente, impactos potenciales
El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) pronostica que la CME probablemente pasará por la Tierra el 5 de febrero, pero es posible que reciba un golpe indirecto. Si se conecta, las partículas cargadas podrían desencadenar auroras vibrantes, potencialmente visibles más al sur de lo habitual. Esto es el resultado de la interacción del campo magnético del sol con la atmósfera de la Tierra.
Por qué esto importa: máximo solar y clima espacial
La actividad de las manchas solares sigue un ciclo de 11 años y alcanza su punto máximo durante el “máximo solar”, cuando los polos magnéticos del sol giran. Este período trae consigo una mayor frecuencia e intensidad de las llamaradas. La NASA ha confirmado que estamos en el máximo solar y se espera una alta actividad hasta 2026.
Las exhibiciones de auroras de mayo de 2024, que llegaron hasta el sur de Florida, demostraron el potencial de eventos extremos. Esa tormenta fue causada por una mancha solar prolongada que disparó casi 1.000 llamaradas a lo largo de su vida.
La intensa radiación solar también puede interrumpir las comunicaciones por radio, los sistemas GPS e incluso dañar los satélites. El rápido crecimiento y la inestabilidad de la mancha solar actual hacen probable que se produzcan más erupciones, lo que justifica un seguimiento continuo.
La actividad del sol es cíclica, pero estos períodos de máxima intensidad pueden tener consecuencias en el mundo real para la tecnología y la infraestructura de la Tierra.
La situación es dinámica y el SWPC publicará más actualizaciones a medida que se acerque la CME.
























