El telescopio Webb encuentra moléculas orgánicas inesperadas en el núcleo de una galaxia distante

0
4

Los astrónomos han descubierto una concentración inesperadamente alta de hidrocarburos, los componentes básicos de moléculas orgánicas más complejas, en el centro oscurecido de la galaxia ultraluminosa IRAS 07251-0248, ubicada en la constelación de Monoceros. Utilizando el telescopio espacial James Webb, los investigadores detectaron una gran cantidad de pequeños hidrocarburos en fase gaseosa, incluidos benceno, metano, acetileno y, por primera vez fuera de nuestra galaxia, la Vía Láctea, el radical metilo.

Superar el oscurecimiento con luz infrarroja

El núcleo de IRAS 07251-0248 está fuertemente envuelto en gas y polvo, lo que lo hace casi invisible para los telescopios tradicionales. Este material absorbe la mayor parte de la luz visible y otras longitudes de onda, lo que dificulta los estudios del agujero negro supermasivo en su núcleo. Sin embargo, la luz infrarroja puede penetrar este polvo, proporcionando un acceso único a los procesos químicos que ocurren en su interior. Los instrumentos NIRSpec y MIRI del telescopio Webb se utilizaron para analizar la región en un rango de 3 a 28 micrones, revelando firmas químicas detalladas.

Química orgánica rica más allá de las expectativas

Los datos espectroscópicos revelaron un inventario de moléculas orgánicas mucho más rico de lo que previamente predijeron los modelos teóricos. Además de los hidrocarburos en fase gaseosa, también se detectaron cantidades significativas de materiales moleculares sólidos como granos carbonosos y hielo de agua. Según el Dr. Ismael García Bernete del Centro de Astrobiología, las observaciones sugieren que una fuente continua de carbono está alimentando esta compleja red química.

Implicaciones para la química prebiótica

Si bien estas pequeñas moléculas orgánicas no se encuentran directamente en las células vivas, se consideran precursoras vitales de una química orgánica más compleja. El profesor Dimitra Rigopoulou de la Universidad de Oxford señala que estas moléculas podrían representar un paso clave hacia la formación de aminoácidos y nucleótidos, los componentes básicos de la vida. Los hallazgos sugieren que los núcleos galácticos pueden ser sitios importantes para el desarrollo de la química prebiótica.

La investigación, publicada en Nature Astronomy, destaca el poder del telescopio Webb para revelar aspectos ocultos del universo y profundizar nuestra comprensión de la química orgánica en ambientes extremos. Estas observaciones abren nuevas vías para estudiar los orígenes potenciales de la vida en galaxias más allá de la nuestra.