Emisiones de la construcción: la necesidad urgente de un cambio radical en las prácticas de construcción

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Para cumplir los objetivos climáticos globales, la industria de la construcción debe reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, en más del 90% en las próximas dos a cuatro décadas. No se trata sólo de una cuestión de planificación futura; es un requisito fundamental para mantener el calentamiento global por debajo del umbral de 2°C establecido en el Acuerdo de París. El desafío es inmenso, dados los actuales déficits de vivienda en las principales economías, pero factible.

La magnitud del problema

A nivel mundial, la construcción representa entre el 10% y el 20% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, en gran parte debido a la producción de cemento. Sin embargo, muchas ciudades y países carecen incluso de estimaciones básicas de sus emisiones relacionadas con la construcción. Esta brecha en el conocimiento hace imposible una planificación eficaz. Un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de Toronto analizó 1.033 ciudades y reveló una grave falta de datos sobre las emisiones de la construcción a nivel municipal.

Soluciones: eficiencia y elección de materiales

La solución no es simplemente cambiar a materiales “verdes” como la madera. Si bien la madera puede reducir las emisiones en comparación con el cemento, su sostenibilidad depende de suposiciones optimistas sobre el crecimiento forestal. En cambio, dar prioridad al diseño de edificios eficientes es más eficaz. Reducir el espacio desperdiciado y los elementos estructurales innecesarios puede reducir significativamente las emisiones.

Además, las emisiones de la construcción deben considerarse durante todo el ciclo de vida de un edificio, incluido el uso operativo de energía. Los diseños que promuevan la ventilación natural y minimicen el consumo de energía son cruciales. Los investigadores descubrieron que las ciudades tienen un control significativo sobre las emisiones de la construcción, pero a menudo carecen de los recursos para medirlas y gestionarlas de manera efectiva.

Repensar las prioridades de vivienda

Satisfacer la demanda de vivienda a través de viviendas unifamiliares empujará a las ciudades a superar sus presupuestos de carbono. El análisis sugiere centrarse en la vivienda multifamiliar como una alternativa más eficiente. Además, los países deben reevaluar las prioridades de construcción. Por ejemplo, Canadá podría acomodar a millones de personas en nuevas viviendas sin aumentar las emisiones si redujera los proyectos de infraestructura de petróleo y gas.

El resultado final

La reducción de las emisiones derivadas de la construcción no es negociable si el mundo quiere cumplir los objetivos del Acuerdo de París. Las ciudades tienen la capacidad de actuar, pero primero deben evaluar sus emisiones y luego implementar cambios radicales en el diseño de los edificios, los materiales y las prioridades generales de construcción. Sin este cambio, incluso reducir a cero otros sectores no evitará niveles peligrosos de calentamiento.