Por primera vez, los científicos han vinculado definitivamente los contaminantes metálicos liberados durante el reingreso de un cohete con la contaminación atmosférica. Un estudio reciente publicado en Communications Earth and Environment el 19 de febrero detalla cómo los restos de un cohete SpaceX Falcon 9 liberaron una oleada de litio a la atmósfera superior mientras se quemaba sobre Irlanda y el Reino Unido.
La creciente amenaza de la contaminación orbital
La creciente frecuencia de lanzamientos, particularmente por parte de empresas privadas como SpaceX, está elevando drásticamente la cantidad de metal que ingresa a la atmósfera. Sólo la constelación Starlink de SpaceX planea desplegar más de 40.000 satélites, de los cuales casi 10.000 ya están en órbita. Estos satélites, con una vida útil prevista de aproximadamente cinco años, eventualmente se quemarán al reingresar, liberando materiales como litio, aluminio y cobre.
Por qué esto es importante: Estos metales no son inertes; pueden actuar como catalizadores en reacciones químicas que agotan la capa de ozono y provocan otras alteraciones atmosféricas. Un estudio de 2023 ya estimó que el 10% de las partículas estratosféricas provienen de hardware espacial quemado.
Detección directa de columna de litio
El equipo de investigación utilizó tecnología lidar (disparo de pulsos láser para detectar materiales específicos) para rastrear una columna de litio que se formó sobre Alemania horas después de que la etapa superior del Falcon 9 volviera a entrar en la atmósfera. La concentración de litio era diez veces mayor de lo normal y las simulaciones atmosféricas confirmaron la trayectoria de la columna desde el punto de reentrada en el Atlántico Norte.
Cómo funciona: Lidar y seguimiento atmosférico
Lidar funciona analizando cómo la luz láser se dispersa de las partículas atmosféricas. Diferentes longitudes de onda revelan la presencia de metales específicos. Combinar esto con modelos climáticos permite a los científicos rastrear los contaminantes hasta su fuente.
Niveles futuros de contaminación
El estudio estima que la reingreso de desechos espaciales podría aumentar la contaminación atmosférica por metales hasta en un 40%. Si bien existe una afluencia natural de metales provenientes de meteoritos, la escala de los lanzamientos planificados sugiere que esta contaminación podría volverse significativa.
“Tarde o temprano todos se quemarán”, afirma Claudia Stolle, meteoróloga del Instituto Leibniz de Física Atmosférica.
Esto plantea un desafío creciente: A medida que más naciones y corporaciones ingresan a la carrera espacial, rastrear y mitigar estos contaminantes será fundamental para proteger la atmósfera. Los efectos a largo plazo sobre los niveles de ozono y el clima siguen siendo inciertos, pero esta detección directa marca un paso crucial para comprender el problema.
