Koralle no es sólo un bonito nombre para una roca en el fondo del océano. Es la clase más grande de cnidarios, con aproximadamente 6500 especies vivas. Se trata de mucha biodiversidad reunida en un grupo taxonómico. Puede que no te des cuenta, pero 20 de estas especies tienen su hogar en la costa alemana. Llevan allí mucho tiempo. También conocemos 5000 especies fósiles extintas que caminaron (o más bien, nadaron y se asentaron) en los mares antiguos.
El nombre científico Anthozoa significa literalmente “animales de flores”. Es un título apropiado. Los colores vibrantes y las formas intrincadas imitan las flores terrestres. Esta similitud visual engaña a la vista. Te tienta clasificarlos como flora.
Pero mira más de cerca. La distinción importa.
No plantas. No rocas. Colonias.
Los korallen se adhieren al fondo del mar. Se sientan allí, aparentemente pasivos, arraigados en el sustrato. Esta inmovilidad es la razón principal por la que la gente los confunde con plantas. Las plantas no huyen de los depredadores. Los corales tampoco.
La diferencia está en la biología. Una “roca” de coral es en realidad una estructura masiva y ramificada compuesta por miles de organismos individuales. Cada pólipo es un animal distinto. Son coloniales. Trabajan juntos, a menudo en simbiosis con algas, pero la unidad estructural es el tejido animal, no la celulosa ni los sistemas vasculares.
Los criterios tradicionales separan a los animales de las plantas. La movilidad es la característica destacada habitual. Los animales se mueven. Las plantas generalmente no lo hacen. Los corales rompen esta regla en su forma adulta. Son sésiles. Sin embargo, es innegable que son animales. Se alimentan de plancton. Pican a sus presas. Se reproducen sexualmente. No son motores fotosintéticos como las algas marinas o las praderas marinas.
¿Qué pasa con las joyas de tu anillo?
Cuando ves un coral de color rojo intenso en una joyería, estás mirando un esqueleto. Específicamente, es el exoesqueleto calcificado de corales gema (Edelkorallen ). Estos no son los mismos pólipos vivos y delicados que construyen vastos ecosistemas de arrecifes en aguas tropicales. Se trata de organismos densos y de crecimiento lento que se encuentran en aguas más profundas y frías.
El material es carbonato de calcio. Duro. Durable. Hermoso. Pero es materia muerta extraída de un animal vivo.
Por qué es importante esta distinción
Comprender que los corales son animales cambia la forma en que vemos su conservación.
- Fragilidad : Si rompes una rama de coral, no estás rompiendo una ramita. Estás matando miles de animales individuales.
- Simbiosis : la mayoría de los corales formadores de arrecifes albergan zooxantelas (algas) dentro de sus tejidos. Esta relación proporciona hasta el 90% de sus necesidades energéticas.
- Amenazas : La decoloración no es el marchitamiento de una planta. Es un animal que expulsa a sus compañeros simbióticos debido al estrés. El coral no sólo parece enfermo; está hambriento.
Las 20 especies a lo largo de la costa alemana, como el coral negro (Leiopatha ) o varias anémonas de mar (estrechamente relacionadas), ponen de relieve que no se trata sólo de un fenómeno tropical. El Mar del Norte y el Mar Báltico albergan sus propios homólogos resistentes de agua fría.
El panorama más amplio
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